La diferencia entre la tasa de fecundidad de las europeas y de las musulmanas es evidente. En la actualidad, Reino Unido, uno de los lugares pioneros en experimentar el multiculturalismo, está dando pasos agigantados hacia atrás y el primer ministro, Rishi Sunak, está pagando a Ruanda para quedarse a los inmigrantes deportados. Ahora, el futuro del continente es más incierto que nunca.
