El Tribunal Supremo tumba la antigua ordenanza de bajas emisiones por fallos en el análisis económico y ambiental tras el recurso de Vox. Los jueces critican que no se justificó bien el impacto real ni las alternativas a las restricciones. Sin embargo, en la práctica nada cambia: la nueva norma de Almeida sigue vigente y las sanciones continúan.
