España presume de tener una de las mayores redes de alta velocidad del mundo. Pero la tragedia de Urda vuelve a poner bajo sospecha el funcionamiento de la infraestructura.

España presume de tener una de las mayores redes de alta velocidad del mundo. Pero la tragedia de Urda vuelve a poner bajo sospecha el funcionamiento de la infraestructura.
