Los audios filtrados de las conversaciones entre el Centro de Control de Adif en Atocha y los maquinistas de Renfe confirman que un operario de la empresa pública autorizó a un tren AVE a reanudar la marcha normal tras un fallo informático. Desde Moncloa siguen con la estrategia de señalar a un trabajador y obviar la avería que ha provocado uno de los mayores accidentes de la historia.
