El Gobierno de Sánchez tiene tradición de inmiscuirse en el catolicismo… La tradición que no respeta es la de la Semana Santa de Sagunto, que tras la negativa de los cofrades de incluir mujeres entre sus filas, el Ministerio de Turismo ha retirado la proclama de bien de interés turístico. No es el único caso, pues Sumar prosigue su objetivo de acabar con las clases de religión mientras fomenta programas lectivos de lengua árabe y cultura marroquí en varias provincias. Otro ejemplo es la transformación del Valle de los Caídos. Esculturas como la piedad, las virtudes y los evangelistas no se ven en los nuevos planos… Una ilustración de todas esas cosas que quiere hacer el Gobierno para arrinconar al cristianismo y por lo tanto, a la historia española.
