La UEFA ha provocado indignación en redes sociales y entre aficionados del fútbol tras multar al Estrella Roja de Belgrado por un tifo religioso con 40.000 euros, al considerar que incumple su normativa sobre mensajes políticos, ideológicos o religiosos. El caso ha reavivado el debate sobre la coherencia de sus decisiones, ya que el Kaiserslautern no fue sancionado por un tifo con referencias a Lucifer, el Lille recibió una multa por un mosaico de Juana de Arco considerado incitación al odio y en el caso del Braga una pancarta de contenido religioso fue retirada antes de un partido, mientras que no siempre se aplican sanciones en situaciones similares.
