El Ministerio debate un nuevo estatuto del estudiante que daría más poder a los alumnos en la gobernanza, la evaluación docente y los planes de estudio. También incluye facilidades para el cambio de género, el paro académico y la conciliación con el trabajo. Todo llega en un momento de estancamiento en rankings internacionales y críticas por la bajada del nivel tras la pandemia. La decisión final queda ahora en manos del Consejo de Ministros.
