La localidad de Mislata acaba de hacer el ridículo: ha retirado la calle al intelectual católico asesinado por milicianos del Frente Popular Víctor Pradera. El Partido Popular ha votado a favor. Lo mismo ha ocurrido con la calle del obispo de Barcelona Manuel Irurita, también asesinado durante la Guerra Civil. José Javier Esparza nos cuenta la noticia, pero lo más interesante es su valoración personal.
