Acudir a un centro de salud británico sin hablar el idioma tiene premio: la espera no será de más de una hora, independientemente de cuántas personas haya por delante. Esta es la última ocurrencia de algunos hospitales, que ya trabajan con traductores para aquellos que no hablan el idioma. De este modo, el Sistema Nacional de Salud del Reino Unido prioriza la atención a los extranjeros que no hablen inglés
