José Javier Esparza dedica en este editorial de El Gato al Agua a analizar cómo los pactos de la Moncloa y la evolución de los grandes sindicatos han convertido a UGT y CCOO en estructuras que, lejos de representar a la mayoría de trabajadores —especialmente a los 3 millones de autónomos—, actúan como una pieza más del poder que los financia.
