El que fuera secretario de Estado en la etapa de Aznar, Mario Garcés, ha sido muy contundente contra los políticos españoles. Un ejemplo insiste es que tan sólo hayan hablado de Venezuela en «periodo laboral», publicando imágenes en sus redes sociales pero a la hora de la verdad, han visto la suya para dejar de cumplir con sus obligaciones en la piscina o en la playa
