A pesar de la mayoría de 2/3 que el gobierno laborista tiene en el parlamento, la ley de muerte asistida del Reino Unido ha sido aprobada por un estrecho margen con el voto en contra de muchos laboristas.
Se critica que esta polémica ley o la sola idea de la muerte asistida, sobre la que existe una clara división social, debería haber sido objeto de un debate más extenso
