Más de 600 académicos, entre ellos varios premios Nobel, han firmado un manifiesto en contra de la propuesta de la nueva ministra de educación británica que pretende suprimir la ley que hasta ahora garantiza la libertad de expresión en las universidades británicas. Esta supresión permitiría volver a la censura y a la política de la cancelación que la ideología woke ha intentado implantar durante años
