Reino Unido afronta una creciente preocupación por el desempleo juvenil y el impacto de la
inteligencia artificial en el mercado laboral, en lo que algunos expertos ya comparan con la
Revolución Industrial. Alan Milburn, exministro laborista y responsable de una investigación
gubernamental sobre el desempleo, advirtió de que el país podría enfrentarse a la peor crisis
laboral en casi dos siglos, con una generación de jóvenes en riesgo de quedar
permanentemente fuera del mercado de trabajo.
Milburn señaló que la combinación de problemas de salud mental y automatización amenaza
con crear una “generación perdida”. Según la Organización Internacional del Trabajo, hasta un
tercio de los empleos en países desarrollados como Reino Unido podría verse parcial o
totalmente automatizado por la IA. Al mismo tiempo, el número de jóvenes que ni estudian ni
trabajan en Reino Unido ha superado el millón por primera vez desde 2013.
El informe denuncia que muchos jóvenes nunca han llegado a incorporarse al mercado laboral
y critica que el sistema de bienestar social se limite a proporcionar ayudas económicas sin
ofrecer un plan real de inserción. Si la situación continúa, el gasto en prestaciones sociales
para jóvenes inactivos podría alcanzar los 10.000 millones de libras en los próximos quince
años.
El informe propone recuperar las evaluaciones presenciales de aptitud laboral, paralizadas
desde la pandemia, y advierte de un retraso de dos millones de casos pendientes. Estas
entrevistas se consideran esenciales para detectar problemas como el autismo, la ansiedad o
las dificultades derivadas del aislamiento social.
El debate se ha extendido además a la inmigración y al papel de las empresas. Se acusa a
muchos empleadores de depender durante demasiado tiempo de mano de obra extranjera
barata en lugar de invertir en trabajadores británicos jóvenes y sin experiencia. Y aunque el
informe no afirma que la inmigración sea la causa directa del desempleo juvenil, reconoce que
sectores como la hostelería y el comercio minorista han sustituido tradicionalmente puestos
ocupados por jóvenes locales por trabajadores extranjeros.
El Gobierno laborista ha respondido anunciando incentivos económicos para las empresas que
contraten menores de 25 años desempleados, así como programas de prácticas remuneradas.
Además, el informe gubernamental respalda la propuesta de prohibir las redes sociales a
menores de 16 años, al considerar que el deterioro de la salud mental y la capacidad de
concentración de los jóvenes está estrechamente relacionado con el uso intensivo de estas
plataformas.
