Viajar a algunas ciudades del Reino Unido será algo más costoso muy pronto. Londres, Manchester y otras ciudades británicas avanzan hacia la implantación de un impuesto turístico por pernoctación que se aplicará a quienes se alojen en hoteles, viviendas turísticas y casas de huéspedes. Este nuevo impuesto se enmarca en una estrategia para financiar mejoras urbanas y fortalecer la competitividad del destino.
Según confirmó el gobierno británico, esta nueva carga fiscal situaría al Reino Unido en línea con grandes ciudades como Nueva York, París o Milán, donde los gravámenes sobre las pernoctaciones son una práctica habitual. Un estudio de la Asociación de Gobiernos Locales sugiere que el impuesto podría definirse como una tarifa fija por noche, un porcentaje del costo del alojamiento o mediante un modelo híbrido.
Los fondos recaudados se destinarán directamente a proyectos comunitarios, como infraestructuras públicas, mejoras en el transporte, mantenimiento de zonas de alto tránsito turístico y embellecimiento urbano.
El proyecto se encuentra actualmente en fase de consulta pública, un proceso que se extenderá hasta el 18 de febrero de 2026. Si se aprueba, el Reino Unido se sumará a una lista creciente de destinos que implementan medidas de gestión responsable del turismo. En esta línea Japón prevé aumentar su impuesto de alojamiento en Kioto desde marzo de 2026.
Aunque los mandatarios de los gobiernos locales han recibido la medida con optimismo, resulta difícil imaginar los beneficios de encarecer el turismo a menos que se persiga disuadir y limitar el número de visitas como ya sucede en Venecia, que aplica tanto una tasa nocturna como un cargo para visitantes de un solo día, con el fin de controlar el exceso de turistas.
Algunas organizaciones de operadores turísticos advierten que la solución del impuesto por pernoctación que se plantea para Reino Unido puede llevar a que los viajeros pernocten fuera de las grandes ciudades y las visiten durante el día, contribuyendo a la congestión del tráfico. No parece haber una solución mágica para un número de visitantes en constante crecimiento especialmente con el aumento de viajeros procedentes de países asiáticos.
