Fernando Paz relata cómo se orquestó el autogolpe del 23-F. La idea era forzar una situación crítica que otorgara el pretexto para formar un nuevo Gobierno al margen de los procedimientos legales. En primer lugar, se provocó el “supuesto anticonstitucional máximo” con la toma del Congreso por Tejero. En esta situación, Armada debía acudir a las Cortes, enviado por el Rey y como salvador, para establecer un nuevo Gobierno de concentración que pusiera fin a la crisis. En este montaje, los principales actores del Estado estaban implicados: el Rey, el CESID, el Ejército, los partidos políticos y los medios de comunicación. Este era el plan pero todo se torció por la posición que tomó el jefe de la Casa Real y el giro de Tejero cuando le comunicaron que no sería un Gobierno militar sino de concentración con todos los partidos.
