Un grupo de piratas asiáticos, liderados por los japoneses, trataron de asentarse en el norte de Filipinas (Cagayán). Lo cual suponía un grave problema para España ya que la presencia pirata cortaría la comunicación entre el archipiélago filipino y China. En 1582 el gobernador filipino envío a una fuerza compuesta por unos 40-60 españoles y 100 filipinos armados como los tercios (picas, arcabuces, espadas, rodelas, artillería). Además contaban con galeras, navíos y bajeles. Los españoles hicieron frente a unos mil piratas asiáticos con 18 naves. Sin embargo, ni unos eran tercios ni los otros samuráis. Francisco Moreno de la Asociación Héroes de Cavite lo explica.
