Iván Corona, divulgador de la historia del pueblo tlaxcalteca, explica por qué los españoles fueron recibidos con diálogo y no con violencia en Tenochtitlan. Afirma que los pueblos indígenas tenían sus propios principios diplomáticos y uno de ellos era que, a un embajador (Cortés lo era de Carlos I), no se le podía dañar. Por su parte, el periodista Miguel Gutiérrez explica que esa paz se rompió en mil pedazos cuando Cortés se marchó a hacer frente a Pánfilo de Narváez y Pedro de Alvarado se quedó al mando.
