El Mundial dejó imágenes de celebración en toda España, pero también episodios de tensión en algunos puntos del País Vasco y Navarra, donde se registraron agresiones, amenazas e intentos de boicot contra aficionados que seguían a la selección. Pese a ello, miles de personas salieron a las calles en ciudades como Vitoria, Ripoll o Pamplona para celebrar el título, y una de las escenas más comentadas fue la de Esther Martínez Fernández, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao, que organizó una pantalla para ver la final y se enfrentó a quienes intentaron impedir el evento, convirtiéndose en una de las imágenes más simbólicas de una jornada que combinó la euforia por la victoria con incidentes que empañaron la celebración.
