La candidata socialista en Andalucía ahora habla como si nunca hubiese sido vicepresidenta con Pedro Sánchez. Y cuando le preguntan por los presupuestos que no se han presentado, la inflación y el paro… se desentiede. También dijo que iba a solucionar la financiación sanitaria, pero entre 2004 y 2013, años en los que estuvo de consejera de sanidad en la junta de Andalucía, la financiación sanitaria no hizo más que decaer. En definitiva, la candidata deja en evidencia que su relato no basta. Un vaticinio de lo que podría ser una de las peores caídas del PSOE en Andalucía.
