Para los británicos, un pub es mucho más que un bar. Es un lugar específico de encuentro y de charla. Históricamente, las familias se reunían en él los domingos para comer. Pero cada año quedan menos.
Los datos son claros. En 2025 cerraron en Gran Bretaña 336 pubs. Y el ritmo se acelera. Entre enero y marzo de este año cerraron 161. Casi dos al día y un 26% más que hace un año. Se han perdido más de 2400 empleos, la mitad, de jóvenes.
Escocia es la más castigada. En los tres primeros meses de este año perdió cuarenta y un pubs.
¿El motivo? El sector apunta al Gobierno. En abril del año pasado subieron las cotizaciones que pagan las empresas. Pasaron del 13,8 al 15%. A la vez, el salario mínimo no deja de crecer. Este abril llegó a 12,71 libras (unos 15€ la hora). Para los empleados de 18 a 20 años, la subida superó el 8%.
Y luego está el impuesto sobre los locales. En Inglaterra, la bonificación bajó del 75 y al 40%. Para un pub pequeño, la factura subió un 140%. En Escocia, el sector habla de subidas del 86%.
Actualmente, 1 de cada 3 libras que se gastan en un pub acaba en impuestos.
El Gobierno se defiende recordando que desde abril los pubs tienen un descuento del 15% en el impuesto sobre locales. Y que ha rebajado la tasa sobre la cerveza de barril.
Pero no todo son impuestos. La energía y los alimentos se han encarecido. Los jóvenes beben menos. Y beber en casa, con cerveza del súper, sale mucho más barato. Además, con una crisis de vivienda parecida a la española, muchos pubs acaban reconvertidos en viviendas.
La patronal cervecera lo resume así: los pubs tienen clientes, pero no ganan dinero. Y si nada cambia, la última ronda llegará a muchos pueblos y barrios del Reino Unido.
