Francia y Gran Bretaña apostaron por no confrontar de forma directa con Hitler cuando este comenzó su búsqueda del “lebensraum” (espacio vital territorial germano). La política de apaciguamiento, con concesiones a las demandas nazis, demostró ser un auténtico desastre. La Alemania nazi no se sació con lo que se le concedió como son los Sudetes checoleslovacos o la anexión de Austria. Hitler quería más y acabó invadiendo Polonia en 1939 lo cual hizo inevitable la declaración de Guerra. Gerardo Pérez, director de la cuenta de Instagram @history_of_worldwars, lo explica al detalle.
