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YA NO CUELA

El voto tonto

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Si votar lo que deseas es tirar el voto a la basura, algo muy gordo falla.

El vetusto diario ABC lleva unos días tratando de enseñarnos matemáticas, la versión del señor D’Hont. No es, desde luego, el único. En las redes hay una legión de maestros Ciruela empeñados en demostrarnos que o el PP o el caos, y que votar a Vox equivale al tradicional “tirar el voto a la basura”. Leemos hoy en su portada: ‘La fragmentación del centro-derecha permitiría a Sánchez volver a gobernar’.

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Siendo exasperantemente de letras, no haré una crítica detallada del mecanismo electoral que España escogió para contar y distribuir el voto, pero parece evidente que incorporar uno que permite a los propios líderes considerar inútil y despreciar cualquier expresión de la voluntad política del votante convierte al sistema en una burla. Si votar lo que deseas es tirar el voto a la basura, algo muy gordo falla.

Ya antes y en páginas interiores, Ramón Pérez-Maura se deja de disimulos, titulando: ‘Votar a Vox es votar a Sánchez’. La cantidad de malentendidos deliberados que hay en esta patética campaña del miedo es abrumadora. Para empezar, querido don Ramón, votar al PP ha sido votar al PSOE, a algo peor que el PSOE, en realidad, porque mientras las locuras normativas y los cambios disparatados pergeñados por los gobiernos socialistas fueron solo ocurrencias socialistas, no era imposible cambiarlas y presentarlas como lo que son, intentos criminales de destruir nuestra civilización.

Pero en el momento en que el PP entra en el Gobierno -en la administración, que no en el poder- y mantiene amorosamente las iniciativas socialistas a las que se opuso cuando no gobernaba, está consagrándolas, las está convirtiendo en ‘la opinión conservadora’. Al fin, el PSOE no engaña. Miente, miente sin parar, pero no engaña, y de hecho lo que aplica es lo que quieren sus votantes o, como poco, sus militantes. Pero el PP hace algo mil veces peor, mil veces más vil: traiciona. Nada tan repulsivo como un traidor, y los ‘populares’ llevan décadas traicionando a sus votantes, dejando intactas las ‘novedades’ socialistas e incluso aventurando ampliaciones. Actúan, en fin, como fieles administradores de la herencia socialista, con lo que el titular de Pérez-Maura resultaría más real si pusiera: ‘Votar a PP es votar por la perpetuación de Sánchez’.

Lo explica con mordaz ironía @alonso_dm en su cuenta de Twitter: “El voto útil es darle 186 diputados a un partido que va a traicionar todas sus promesas, que gobierna buscando la aprobación de la prensa en vez de la de sus votantes y que mantuvo y reforzó todas las leyes ideológicas de ZP”.

La segunda falacia del titular de ABC es esa “dispersión del centro-derecha”, porque eso no existe. ¿Por qué iban a estar ‘unidos’, si quieren cosas distintas? Ciudadanos es de derechas en lo económico, si acaso, y tan entusiasta de la ingeniería social como el PSOE, si no más. Por lo demás, su actitud frente al secesionismo catalán ha dado a algunos la errónea idea de que tiene una idea de España más allá de fundirla en esa ‘República Europea’ aún más ficticia que la República Catalana de la que tanto se ríen.

El PP es lo que hemos explicado, el Partido Nihilista, el cómplice necesario, el grupo político diseñado para que no exista derecha en España. Ha demostrado sobradamente que no cree en nada, no representa nada, no defiende nada, salvo sus puestos. Votarles es un modo retorcido de votar al PSOE por persona interpuesta.

Solo Vox es derecha. Y si los partidos no abiertamente socialistas apelan al voto del miedo frente a ellos, hablan de cordones sanitarios, les niegan el pan y la sal, es sencillamente porque no tienen otro argumento de peso, y porque están olisqueando que, en breve, el voto ‘tirado a la basura’, el voto inútil, será el que vaya con sus siglas.