¿Y UNA CUESTIÓN DE CONFIANZA?

Sánchez desvela este viernes si adelanta las elecciones: Coge fuerza la fecha del 28 de abril

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciará si adelanta o no las elecciones generales tras la reunión de Consejo de Ministros de este viernes, han aclarado fuentes de Moncloa.

Desde el Ejecutivo no han especificado si será el propio Sánchez o uno de sus ministros quien haga este anuncio, pero si han dejado claro que la decisión que tome el jefe de Gobierno se comunicará al término de la reunión del Consejo de Ministros.

Pedro Sánchez ha evitado este miércoles en el Congreso de los Diputados tras ser tumbados los Presupuestos Generales del Estado para 2019 pronunciarse sobre este asunto, pese a las numerosas preguntas formuladas por los periodistas.

El jefe del Ejecutivo ha preferido guardar silencio y volver a Moncloa «a trabajar», tal y como habían anunciado desde su servicio de prensa, a pesar de que uno de sus ministros, el de Fomento, José Luis Ábalos, aseguraba que «en breve» habría noticias, aunque no aclaraba cuándo.

54 días de antelación

En caso de celebrarse el 28 de abril, el decreto de convocatoria de elecciones debería publicarse en el BOE con fecha límite el 5 de marzo, ya que la legislación exige que haya un intervalo de 54 días entre la publicación de la convocatoria y los comicios.

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Este mismo martes cobraba enteros en el seno del Gobierno la posibilidad de que el jefe del Ejecutivo adelantara las elecciones al 28 de abril, menos de un mes antes de las elecciones municipales y autonómicas del próximo 26 de mayo.

Así lo asumían cargos intermedios en los Ministerios, mientras que miembros del Ejecutivo restan importancia al hecho de que convocar el 28 de abril supondría iniciar la campaña electoral en plena Semana Santa.

En este sentido argumentan que la recta final de la campaña, la que pesa más en unos tiempos en que cada vez son más quienes deciden su voto en el último momento, tendría lugar con las vacaciones terminadas y todo el mundo de regreso ya en su lugar habitual de residencia.

No obstante, fuentes del Gobierno señalaban que este miércoles es el día de la foto de las derechas votando junto con los secesionistas. «Esa foto nos puede favorecer de cara a unos comicios», comentaba un ministro y un miembro de la dirección del partido daba a entender, en este sentido, que hoy no habría noticias en relación con una convocatoria electoral. Pero no ponía la mano en el fuego por que no las hubiera el resto de la semana.

¿Cuestión de confianza?

Pedro Sánchez exigió hace un año al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que si no conseguía aprobar los Presupuestos Generales del Estado, debía someterse a una cuestión de confianza en el Parlamento. Sería un mecanismo con el que podría legitimar su posición y alargar la agonía en lugar de firmar el decreto de adelanto electoral.

«Si el presidente no puede aprobar su principal ley lo que tiene que hacer, como obligación constitucional, es someterse a una cuestión de confianza«, advirtió Sánchez el pasado mes de marzo a Rajoy en una rueda de prensa en Ferraz donde dio cuenta de lo acordado por la Ejecutiva Federal del PSOE.

Casi un año después, Sánchez, ahora en el Gobierno, ha visto cómo la oposición ha tumbado este miércoles su proyecto presupuestario, pero aún se desconoce si entre sus planes está adelantar las elecciones a esta primavera o esperar otoño, o si incluso está incluso pudiera estar barajando la posibilidad de someterse a una cuestión de confianza, como él sugería meses atrás.

La cuestión de confianza es una herramienta regulada en el artículo 112 de la Constitución para medir el respaldo a un Gobierno, a cuyo presidente corresponde en exclusiva presentarla, previa deliberación del Consejo de Ministros, ya sea sobre un programa concreto o sobre una declaración de política general. Y para superarla necesita mayoría simple (más votos a favor que en contra), pues en caso contrario deberá presentar su dimisión.

El Rey busca un nuevo presidente

El Reglamento del Congreso detalla que ese escrito del Gobierno será trasladado a la Junta de Portavoces de la Cámara y se convocará una sesión plenaria para debatirla, siguiendo los protocolos de un Debate de Investidura. Finalizado el debate, se fijará hora para la votación, que no podrá ser antes de que pasen 24 horas.

Como en los Debates de Investidura, la votación será pública y por llamamiento, con los diputados poniéndose en pie y anunciado su voto en voz alta. La confianza que demanda el presidente del Gobierno se entenderá otorgada cuando vote a favor la mayoría simple de la Cámara, es decir, más síes que noes.

Si el Congreso niega la confianza al presidente del Gobierno, éste deberá presentar su dimisión ante el Rey para que el Jefe del Estado ponga en marcha el procedimiento de designación de un nuevo presidente (consultas, investidura y votación).