PUBLICIDAD
TRIBUNA

Las denuncias falsas desprotegen al denunciado trampeando nuestro sistema judicial

|

Las denuncias falsas muchas veces responden a motivos espurios y con intención solo de provocar dolor o alargar el proceso. Es una forma de trampear los procesos penales que no está exenta de peligros, como la pérdida del juicio principal o de la custodia sobre los hijos. 

Gracias a los necesarios mecanismos de protección de nuestro sistema penal una denuncia por malos tratos o abusos sexuales implica la paralización del proceso contencioso de divorcio. Es normal. Antes de llegar a la conclusión de que un padre o madre es apto para cuidar a un hijo es necesario conocer si realmente lo es, excluyendo cualquier posible duda planteada por las partes. Sin embargo, lo que es una medida para dar más protección muchas veces acaba siendo un mecanismo de desprotección en las denuncias falsas.

PUBLICIDAD

Ante cualquiera de estas dos denuncias la policía debe acudir al lugar donde se encuentre el acusado y ponerlo bajo custodia policial. Lo que puede mal entenderse como llevarse detenido. En el caso de las denuncias falsas esto lleva a que el acusado sea puesto bajo custodia en mitad de su jornada laboral, una reunión familiar o con amigos. Incluso aunque luego se demuestre falsa, el daño sobre la imagen personal es muy alto y puede llevar a la pérdida del empleo a largo plazo; algo no contemplado luego en el mecanismo de retribución cuando se demuestra la falsedad. 

Por otro lado, provoca el inevitable alargamiento del juicio que puede llevar a que el progenitor siga fuera del domicilio común o tenga unos muy limitados derechos sobre custodia compartida o para pasar tiempo con los hijos. Situación que se puede alargar años. Pero no es un proceso exento de peligros, incluso aunque se retire la denuncia antes de que se determine su falsedad fáctica el juez puede imponer sanciones en la causa principal, retirando derechos de custodia a la falsa demandante e incluso tener que abandonar el domicilio común y las ayudas en forma de pensiones alimenticias o de compensación

Suscríbete a nuestro nuevo canal

Por ello y por propia ética los profesionales como Patón & Asociados nunca recomendamos el uso de este tipo de estrategias por los altos riesgos que conlleva y por ser un uso fraudulento de nuestro sistema judicial. Es una estrategia de leguleyo que perjudica a todas las partes implicadas a cambio de unos pocos meses extra. Y sobre todo es un claro agravio comparativo para los hombres que sufren la denuncia falsa.

Víctor Martínez Patón

PUBLICIDAD