PUBLICIDAD
LA OTRA VIOLENCIA

¿Es una locura pedir la igualdad de las víctimas de maltrato?

|

En la carrera política, sobre todo en época de elecciones, las hojas de cálculo de los partidos políticos echan humo, como con los ábacos de los políticos griegos y los senadores romanos. Los discursos se escribían a golpe de atracción de la atención: ya fueran sus pares nobles o el pueblo llano, en la vertiente más populista de la política.

A la hora de atraer la atención, el feminismo y su lucha se han convertido en una baza obligatoria del arsenal de todos los partidos. Y las víctimas de maltrato en uno de sus temas más controvertidos. ¿Existen las mujeres maltratadas? Sí. ¿Existen los hombres maltratados? También. Y ambos son dos grupos vulnerables por los mismos motivos: el maltrato.

PUBLICIDAD

Al margen del posicionamiento ideológico de cada uno, uno de nuestros valores fundamentales son la igualdad y la equidad. Por eso la justicia es ciega; por cierto, también de herencia romana y griega. Porque al igual que el maltrato, la justicia no entiende de género.

Una víctima de maltrato sufre el mismo aislamiento interno sea del género que sea, padece los mismos estigmas y tiene que luchar del mismo modo para salir de su situación. Pero son sistemáticamente marginados por nuestros políticos y legisladores, en general, porque solivianta a quienes ven en ello una forma de perjuicio para las víctimas femeninas. Creando de facto un sistema de víctimas de primera, segunda y hasta tercera clase. Con
diferentes calidades de justicia.

Víctor Martínez Patón

PUBLICIDAD