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El becario Errejón sin vergüenza

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Hay que ser de Podemos para tener tanta cara dura y tanta desvergüenza. Don Íñigo, el del partido de un tal Echenique que ha tenido un empleado en su vida al que ni siquiera le pagaba la Seguridad Social, tiene la osadía de ir a la Asamblea de Madrid a denunciar la corrupción del Partido Popular. No seré yo quien le lleve la contraria, como haría cualquier periodista de izquierdas respecto a las corrupciones de sus compinches ideológicos, respecto a las corruptelas de numerosos líderes del partido de la gaviota.

Íñigo sea Vd más prudente. No repara su ilustrísima en que los comunistas comienzan a meter la mano en la caja en cuanto la tienen cerca y, en su caso, dentro de la cajita de una universidad pública donde reposan los fondos de esas tasas universitarias que tanto trabajado cuestan a muchos estudiantes españoles. ¡Qué verdad eso de que los que más hablan son habitualmente los que más tienen que callar!

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