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El futuro de la Europa de la Defensa y de la cooperación estructurada permanente

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Por el general Feliú Bernárdez.

El escenario estratégico actual para la Unión Europea (UE) se manifiesta como la “tormenta perfecta” impulsada por las siguientes cuatro situaciones que se deben considerar cuidadosamente:

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Por un lado, “Rusia y su desarrollo tecnológico y de nuevas capacidades militares”, que podrían sobrepasar a algunas de la OTAN, supone una amenaza sentida con casi “hiperventilación” por los países de la UE que comparten frontera con la Federación Rusa.

Por otro lado “la salida del Reino Unido de la UE” reduce considerablemente las capacidades militares de la misma, al disponer junto con Francia de las mayores capacidades, sin olvidar que con su salida, Francia se constituye como única nación de la UE con Fuerza Nuclear Estratégica.

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En tercer lugar “el neo-aislacionismo de Trump” y su reiterado requerimiento a la UE para equilibrar el gasto que realiza los EEUU en la seguridad y defensa de Europa, lo que llevó a la Canciller alemana a destacar en la ultima entrega del Premio Carlomagno al Presidente de Francia que “el tiempo en el que la UE confiaba su defensa a los EEUU había acabado”.

Por ultimo, el efecto de la inestabilidad que proyectan algunos países del Norte de Africa, de Medio Oriente y la de los países que conforman el SAHEL que se convierte en un repunte de la Migración Irregular en gran escala y en tráficos ilícitos de todo tipo.

Esa tormenta perfecta no puede manejarse con el empleo exclusivo del SOFT POWER preconizado en el documento Solana en el año 2003. Quince años después y con un escenario totalmente diferente el Consejo Europeo aprobó la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO) en materia de Defensa para el desarrollo de capacidades militares, por lo que la UE pretende disponer de forma racional y mas eficiente de HARD POWER que permita el uso integrado de todas las herramientas disponibles para la gestión crisis y conflictos.

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La UE pretende avanzar decididamente en la política de seguridad y defensa mediante el uso de dos motores, el político, es decir la PESCO y el económico, es decir el Plan de Acción Europeo de Defensa (EDAP) y de esa forma intenta despertar a la “bella durmiente” como así quedó relegada la Defensa Europea desde los años 50, tras el impulso y protagonismo de la OTAN al asumir la defensa de Europa durante los últimos 65 años.

Por consiguiente, la UE ha entrado definitivamente en el ámbito de la defensa que tenía casi totalmente “olvidado”. Europa ha comprendido que ha llegado el momento de asumir su seguridad y defensa y declarar que los viejos “tabúes” europeos sobre la defensa y lo militar (exacerbados de alguna forma en la sociedad española en particular) se han desvanecido para siempre.

Es importante destacar que derivado del mencionado EDAP se pretenden tres objetivos: el desarrollo de una Base Industrial y Tecnológica de la Defensa; cubrir las Necesidades Actuales y Futuras en materia de seguridad y defensa; y crear una Autonomía Estratégica de la UE reforzando capacidades resolutivas. Antes de seguir hay que hacer un alto para preguntarnos ¿por qué es preciso el Plan de Acción Europeo en Defensa (EDAP)? La respuesta está en que la UE es un “enano militar” y eso pasa factura en el concierto geoestratégico. “La UE no pinta apenas nada, salvo en cooperación internacional para el desarrollo”, además el pequeño brazo militar de la UE tiene 28 cerebros sin claro liderazgo lo que le hace inmanejable. En definitiva, la UE es un “coloso ineficiente en seguridad y defensa” y por ello es preciso el Plan EDAP.

Para entender el EDAP veamos sus tres pilares:

Primero: El Fondo Europeo de Defensa (EDF) dispone entre 2017 y 2019 de 90 millones de € para Investigación y entre 2018 y 2020 de 500 millones de € para Desarrollo y entre 2021 y 2027 el Programa de Desarrollo Conjunto de Capacidades pretende invertir 13.000 millones de € de los cuales 4.100 en Investigación y 8.900 en Desarrollo.

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Segundo: La Inversión en Cadenas de Suministro y Sostenimiento de capacidades militares.

Y, por ultimo, el establecimiento de un Mercado Único de la Defensa en la UE.

Al Fondo Europeo de Defensa (EDF) se accede presentando proyectos a la Convocatoria y Plan Plurianual que aprueba la Comisión Europea, que es asistida por un Comité de Expertos de las naciones, asesorada por la Agencia Europea de Defensa (EDA) y el Servicio Exterior de la UE y apoyado por el Estado Mayor Militar de la UE (EUMS). La mejor forma de lograr el éxito es presentar los proyectos mediante “consorcios” establecidos por 3 o mas entidades o empresas, de al menos 3 estados miembro y que reciban el apoyo de al menos 3 estados. Por el momento 13 empresas españolas han presentado 12 proyectos que pretenden negociar en consorcio, y ademas 3 concursos de investigación. En este contexto, la PESCO ha admitido 34 proyectos de los que España lidera 1 y participa en otros 17.

España pertenece al “nucleo duro” de naciones líder del desarrollo de la PESCO junto con Francia, Alemania e Italia y es el tercer estado, por delante de Alemania, con mayor participación. Hasta 25 países de los 28 miembros de la UE han secundado la PESCO aunque con diferente nivel de entusiasmo. Austria y Polonia lo hicieron con reticencias y los países del Grupo Visegrado (Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia), con apoyo de algunos simpatizantes también del Este de Europa, están mas interesados en seguir cooperando con los EEUU, pero no quieren perder el paso en el proyecto por las derivadas tecnológicas y empresariales.

Para finalizar indicaré que entre las naciones lider de la PESCO no hay visiones totalmente compartidas. Francia y Alemania, esta ultima por razones históricas, tienen dos maneras distintas de entender la Europa de la Defensa. Alemania es mas integradora y pretende involucrar al mayor numero de países flexibilizando las “condiciones” de acceso para evitar que el Grupo Visegrado se convierta en un “grupo rebelde y nacionalista” al Este de Europa, que cree un “muro invisible” con el resto de Europa y que la Europa a 25 (E25) en la PESCO quedase reducida a una Europa a 21 (E21).

Francia por el contrario pretende crear un pequeño grupo de “virtuosos”, un club de vanguardia que agrupe a las naciones mas decididas a avanzar mas rápidamente en la “integración” en el ámbito de la Defensa y que mejor apoye la Diplomacia y el Servicio Exterior de la UE. Para pasar de las palabras a los hechos, o de “las musas al teatro”, Francia ha establecido una Iniciativa Europea de Intervención mediante el desarrollo de una Fuerza Militar creíble para Intervención Rápida.

Los españoles tienen que asumir que ser líderes en la PESCO requiere compromiso y poner a disposición de los proyectos que lidere o participe España los recursos necesarios. El espacio europeo de Paz, Seguridad, Libertad, Justicia y Bienestar requiere de ese compromiso.

El protagonismo de España se manifiesta mediante la presidencia de la Agencia Europea de Defensa (EDA) por un diplomático español y la de la Organización Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (OCCAR) en Europa, por un General español, esta organización la forman Francia, Alemania, España, Bélgica, Italia y Reino Unido.

Por el general Feliú Bernárdez.