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CON EL DÍA POR DELANTE

Habemus debate

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Limitar el diálogo, la discusión política, en función de los apoyos sociales con que, según las encuestas, cuenta un candidato es, de partida, poco democrático.

Habrá debate electoral con los cinco protagonistas de la que será la próxima España, la España del 28A. Habrá debate con Pedro Sánchez, Albert Rivera, Pablo Casado, Pablo Iglesias y… Santiago Abascal. Sí, el comité electoral del PSOE ha anunciado “la disposición de Pedro Sánchez” -magnánimo él- “a debatir el próximo 23 de abril con los candidatos de PP, Podemos, Ciudadanos y VOX en Atresmedia” dado que esas son las fuerzas políticas presentan candidaturas en todas las provincias y, según la encuesta preelectoral del CIS -ejem, ejem- superan el 10 por ciento de intención de voto a nivel nacional.

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Partiendo de la terrible circunstancia de tener creer en el CIS como elemento determinante para decidir quién sí y quién no debe debatir, deberíamos subrayar que limitar el diálogo, la discusión política, en función de los apoyos sociales con que, según las encuestas, cuenta un candidato es, de partida, poco democrático.

¿No se organiza un debate para que los espectadores conozcan las ideas de quienes les podrían representar y puedan, así, decidir a quién votar? ¿Por qué entonces limitar la presencia a las fuerzas que ya cuentan con legión de votos? ¿Por qué no permitir que un votante tradicional del PSOE descubra, de repente, que tiene mucho más que ver con… quién sabe, los animalistas de PACMA?

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Reflexiones aparte, es de celebrar que en medio de una campaña en la que cada cual dirá lo que más convenga a sus intereses, podamos asistir a un debate de ideas -quizá es demasiado esperar, pero en fin- en el que cada candidato pueda replicar o denunciar las medias verdades de su adversario. Para votar, cuanto más informados, mejor.

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