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CON EL DÍA POR DELANTE

La peor versión del ser humano

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Lo mínimo que se puede exigir es que los centros en los que deben acabar las personas ancianas sean dignos y, por supuesto, seguros.

Este viernes deberíamos comenzar el análisis de la jornada hablando de la campaña electoral, de los distintos mensajes que los partidos políticos han enviado a la sociedad y bla, bla, bla.

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Pero todo el discurso político queda empequeñecido al lado de la que hoy debería ser la noticia del día. Maltrato en una residencia de ancianos. Trato humillante, inhumano, vejatorio y cruel contra personas mayores que ya no pueden defenderse. Caben varias reflexiones: la primera, ¿cómo es posible que la Comunidad de Madrid archivara hace varios meses la denuncia de hasta 120 familiares de ancianos ingresados en esa residencia? ¿Cómo es posible tamaña negligencia; tan terrible irresponsabilidad? La segunda, ¿qué sociedad hemos creado? Una, tristemente, en la que la vejez molesta; se arrincona en un centro de mayores para que, fuera de sus paredes, el mundo siga girando en torno a lo que nos han hecho creer que es lo importante: el consumo, la juventud, la eterna belleza… una sociedad de bótox capaz de abandonar a quienes han construido país antes que ellos.

Con una pirámide poblacional en peligrosa inversión y con un tejido social cada vez más ocupado -hay familias a las que les resulta materialmente imposible atender a sus mayores en sus propias casas- lo mínimo que se puede exigir es que los centros en los que deben acabar las personas ancianas sean dignos y, por supuesto, seguros. De eso, y no de otras pequeñeces, deberían hablar los políticos en esta campaña. Ojalá lo hagan.